Halloween: Lo que debes saber acerca de este día

¿Es Halloween sólo diversión inocente? ¿De dónde proceden estas celebraciones?¿Conoces los significados detrás de algunos de los símbolos comunes asociados con Halloween? ¿Está bien que los cristianos celebren este día? Si no puede contestar estas preguntas, siga leyendo....

Lo que debes saber acerca de Halloween

Niños sonrientes vestidos de brujas, duendes, esqueletos, vampiros y cualquier otra criatura sombría, se desplazan por toda la vecindad. Aparecen en la puerta de la casa, pidiendo golosinas. Llevan bolsas para echar los dulces, el chicle, el dinero o cualquier otra cosa que se les regale. “Halloween es para los niños”, dice la gente.

Adolescentes dejan los arbustos adornados de papel higiénico. Algunos salpican de pintura los automóviles, incendian graneros, y hacen muchas otras “travesuras”. “Halloween es para divertirse”, dicen.

Un grupo de adoradores de Satanás, vestidos extrañamente, se reúne en un parque de la ciudad para celebrar el “día más importante”. Un grupo de brujas se reúne en un espacio abierto de un bosque, no muy lejos del pueblo. Halloween es su día feriado, una noche para invocar a los poderes del mal y ponerle maleficios a la gente.

Éstas son algunas de las caras variadas de Halloween. ¿Será solamente alegría inocente? ¿Dónde originó todo esto? ¿Por qué se celebra hoy día?

El origen de Halloween

Los historiadores trazan el origen de Halloween y sus muchas costumbres a los antiguos celtas de Gran Bretaña, Irlanda, y Francia. Éstos vivieron antes de Cristo. Al fin de la cosecha, cuando empezaba el invierno, los celtas hicieron un festival llamado Samhain. Éste marcó el fin del año y el comienzo del nuevo. El año nuevo de los celtas empezaba el primer día de noviembre. El festival de Samhain se hizo la noche anterior: el 31 de octubre. Los líderes religiosos, llamados druidas, creían que los espíritus que habían muerto el año pasado se paseaban sobre la tierra durante aquella noche. Ofrecían holocaustos de comida y bebida, hacían fogatas para espantar a los espíritus malignos, y consultaban a los poderes de la oscuridad para predecir el futuro. A veces aun ofrecían sacrificios humanos para apaciguar la ira de sus dioses. Muchas costumbres de Halloween se relacionan con el fuego, los fantasmas, el predecir el futuro, y la buena suerte. Éstas se pueden trazar a las creencias de los celtas.

Otra costumbre de Halloween es la de hacer linternas de calabaza. La leyenda irlandesa dice que un hombre llamado Jack era demasiado egoísta para entrar en el cielo y no podía ir al infierno porque había engañado al diablo. El diablo le tiró una brasa ardiente que le cayó a un nabo que Jack se estaba comiendo. El nabo con la brasa encendida alumbraba el camino de Jack, al vagar por la tierra en busca de un lugar de descanso, hasta llegar el día de juicio. La gente comenzó a meter brasas en nabos huecos para recordar a Jack. En América, la calabaza nativa con una vela dentro sustituyó el nabo y la brasa.

En Halloween los celtas sacaban ofrendas de alimento para apaciguar a los espíritus de los muertos. De allí nació la costumbre de los irlandeses de caminar de casa en casa, pidiendo comida. Si no se les daba comida, les hacían un truco.

Los druidas creían que los gatos eran sagrados. Durante las edades medias, las brujas tenían a los gatos negros como mascotas. Ellos consultaban a los espíritus familiares que creían vivir en los gatos. Las brujas observaban a Halloween como su día favorito. Por eso las brujas y los gatos negros son símbolos de Halloween.

Al final del siglo IX, la iglesia Católica Romana había intentado convertir a la mayor parte de Europa. Pero muchas de esas personas todavía observaban sus costumbres viejas. La iglesia estableció el primero de noviembre como el Día de Todos los Santos para recordar a todos los santos que habían muerto. Los descendientes de los celtas observaban el Día de Todos los Santos, pero la noche anterior practicaban muchas de sus costumbres paganas. Los sacerdotes celebraban una misa en el Día de Todos los Santos, conocida en su idioma como “Hallow mass” (que significa “misa santa”) pero la noche anterior se llegó a conocer como “Hallow E’en” o “Halloween” (que significa “noche santa”). El proclamarlo un día cristiano, no eliminó las costumbres paganas de los celtas para este día.

Halloween no tiene ningún simbolismo cristiano como lo ha obtenido la Navidad. Halloween es del todo pagano, tanto sus símbolos como las maneras de celebrarlo.

¿Qué dice la Biblia?

La Biblia prohíbe que el pueblo de Dios se involucre en la brujería, el espiritismo, y en lo diabólico. Considere estas prohibiciones del Antiguo Testamento (Deuteronomio 18:9–13):

  • No aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones (los paganos).
  • No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego (el sacrificio de los niños, o la exposición de los niños a la adoración de lo pagano, lo demoníaco y lo oculto).
  • Ni quien practique adivinación (que adivina eventos del futuro).
  • Ni agorero (uno que interpreta agüeros y predice el futuro por la astrología). •Ni sortílego (que hace adivinaciones por medios supersticiosos).
  • Ni hechicero.
  • Ni encantador (uno que pone maleficios o practica las artes mágicas).
  • Ni adivino.
  • Ni mago (un espiritista, uno que busca sabiduría del mundo invisible).
  • Ni quien consulte a los muertos.

Si nosotros celebramos Halloween, con su enfoque en la muerte, las brujas, la suerte y las adivinaciones, nos unimos a las mismas cosas que la Biblia prohíbe. Como mínimo, nos debilita ante el ocultismo, y si se lleva a su fin, se invita una presencia demoníaca a nuestra vida.

El Nuevo Testamento condena la brujería, y dice que es una de las obras de la carne que será juzgada por Dios.

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías,y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios” (Gálatas 5:19–21).

La conversión de los paganos en el libro de los Hechos trajo convicción en contra de las prácticas paganas y ocultas. Los nuevos creyentes no querían nada que ver con las prácticas de las cuales Dios les había salvado.

“Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos. Asimismo muchos de los que habían practicado la magia trajeron los libros y los quemaron delante de todos; y hecha la cuenta de su precio, hallaron que era cincuenta mil piezas de plata. Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor” (Hechos 19:18–20).

¿Cuán grande sería la bendición de Dios si los cristianos de hoy desecharan todas las costumbres paganas de su sociedad?

La convicción del cristiano verdadero

Los cristianos no quieren involucrarse en las costumbres ocultas y en la adoración a Satanás. Sin embargo, muchos que profesan el cristianismo, sin reflexionar planean fiestas de Halloween y permiten que los niños se vistan como brujas, espantos, o aun demonios, y que salgan por las calles a pedir golosinas. ¿Cómo puede el cristianismo mezclarse tan libremente con tales costumbres paganas?

Algunos dicen: “Pero nosotros no adoramos a Satanás en Halloween. Ya no creemos en las brujas. Estas cosas no significan lo que antes significaban. Ahora Halloween es solamente un día especial para divertir a los niños.”

Al contrario, ¿puede algún cristiano prudente dar alguna razón bíblica que justifique celebrar este día, tan enlazado con el paganismo y la brujería? Actualmente, se ha visto la reaparición de la brujería y el satanismo, creencias cuyas practicantes confiesan abiertamente que Halloween es su día más especial. ¿Cómo pueden entonces celebrarlo los cristianos, aunque fuera por diversión?

“Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz (porque el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad), comprobando lo que es agradable al Señor. Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas” (Efesios 5:8–11).

“¿Qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia?¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” (2 Corintios 6:14).

Roger Berry

 

Christian Light Publications, Harrisonburg, VA 22802 Tel. (540)434-0768

Dettagli
Lingua
Español
Numero di Pagine
10
Autore
Roger Berry
Editore
Christian Light Publications
Argomenti

Torna alla Lista